Nuestro sistema inmunológico es un sistema de defensa, que funciona algo así como un “ejército molecular”. Sin embargo, cuando esta red de protección se descontrola, puede volverse contra el propio cuerpo, generando enfermedades autoinmunes. En este delicado equilibrio, las células T reguladoras (Treg) actúan como el freno del sistema inmune, como el “general del ejército”, evitando daños no deseados. Este gen funciona como un “interruptor maestro” que controla la identidad y la función de las Treg. Comprender cómo se regula FOXP3 es fundamental para desarrollar nuevas terapias contra enfermedades autoinmunes y ciertos tipos de cáncer.

¿Qué es FOXP3 y por qué es tan importante?
FOXP3 (Forkhead box protein P3) es un factor de transcripción, es decir, una proteína que controla qué genes se activan o se silencian dentro de las células T reguladoras.
Estas células son las encargadas de mantener la tolerancia inmunológica, es decir, de evitar que el sistema inmune ataque tejidos propios.
Principales funciones de las células Treg:
- Principales funciones de las células Treg:
- Liberar citocinas antiinflamatorias como IL-10 y IL-35.
- Consumir IL-2, un factor de crecimiento vital para otras células inmunes.
- Modular la actividad de las células presentadoras de antígenos.
- Inducir apoptosis (muerte celular programada) en células inmunes hiperactivas.
Implicaciones terapéuticas
Enfermedades autoinmunes
Cuando FOXP3 falla, el sistema inmune pierde su capacidad de distinguir entre “propio” y “extraño”.
Esto se relaciona con patologías como el lupus, la diabetes tipo 1 o la enfermedad de Crohn.
Las terapias experimentales buscan modular las Treg o reactivar FOXP3 mediante tratamientos epigenéticos o trasplantes celulares.
Cáncer
En los tumores, las Treg pueden suprimir la respuesta inmune antitumoral, lo que ayuda a las células cancerosas a evadir el sistema inmune. Bloquear FOXP3 o inhibir enzimas asociadas (como USP7 o p300) podría potenciar la eficacia de inmunoterapias modernas.
FOXP3 es un pilar central del equilibrio inmunológico y define la identidad de las células T reguladoras (Treg), responsables de mantener la tolerancia y evitar respuestas autoinmunes.
Su expresión está finamente controlada por señales inmunes, factores epigenéticos y procesos metabólicos, que determinan si el sistema inmune protege o ataca al organismo.
Además, modificaciones químicas como la acetilación o la ubiquitinación influyen directamente en la estabilidad y función de FOXP3.
Aunque su papel principal se encuentra en las Treg, también se expresa en otras células inmunes e incluso tumorales, lo que amplía su relevancia en distintos contextos biológicos.
Comprender los mecanismos que regulan este gen abre el camino hacia nuevas terapias capaces de restaurar la tolerancia en enfermedades autoinmunes o fortalecer la respuesta inmunitaria frente al cáncer.


