Las dietas cetogénicas, conocidas por su bajo consumo de carbohidratos y alta ingesta de grasas, han ganado popularidad no solo como tratamiento para diversas enfermedades, sino también como método para perder peso. Sin embargo, recientes estudios han revelado que su uso prolongado puede tener efectos adversos en la salud cardiovascular.

¿Qué es la Dieta Cetogénica?
La dieta cetogénica induce un estado metabólico llamado cetosis, donde el cuerpo utiliza grasas como principal fuente de energía en lugar de carbohidratos. Este proceso genera tres cuerpos cetónicos: acetoacetato, beta-hidroxibutirato y acetona, predominando el beta-hidroxibutirato.
Beneficios de las Dietas Cetogénicas
Este régimen alimenticio ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de enfermedades como la epilepsia, diabetes, ciertos tipos de cáncer y enfermedades neurológicas como Alzheimer y Parkinson. Además, ha sido adoptado por individuos sanos para perder peso debido a su capacidad para reducir el volumen de grasa y la presión sanguínea.
Riesgos para la Salud Cardiovascular
A pesar de sus beneficios, estudios recientes han puesto en duda la seguridad del beta-hidroxibutirato en la salud cardiovascular. Investigaciones en ratones han mostrado que dietas cetogénicas prolongadas pueden inducir fibrosis cardíaca, una condición causada por la muerte de cardiomiocitos, células que conforman el músculo cardiaco, responsable de la contracción y relajación cardiaca, lo que permite el bombeo de sangre.
Los altos niveles de beta-hidroxibutirato no solo afectan indirectamente las células, sino que también alteran la regulación genética y el funcionamiento adecuado del metabolismo mitocondrial, llevando a disfunciones celulares.
Evidencias Científicas
Un estudio publicado en Nature, liderado por la científica Sha Xu, examinó los efectos de las dietas cetogénicas en ratones. Los resultados mostraron que, aunque los ratones alimentados con dietas cetogénicas perdieron peso y volumen de grasa, también presentaron alteraciones en sus estructuras y funciones cardíacas. Estos efectos no se observaron en ratones alimentados con dietas hipocalóricas (de bajas calorías). Además, se observó una caída en la generación de nuevas mitocondrias y una disminución en la respiración celular en los ratones sometidos a dietas cetogénicas. Las mitocondrias, responsables de la producción de energía en las células, mostraron una reducción en los niveles de enzimas mitocondriales, lo que sugiere un funcionamiento mitocondrial comprometido.
Conclusiones
Aunque el beta-hidroxibutirato puede ser utilizado como fuente de energía en el cuerpo humano, su acumulación prolongada debido a dietas cetogénicas puede ser perjudicial para la salud cardíaca, posiblemente ocasionando fibrosis cardíaca. Al producirse cuerpos cetónicos principalmente en el hígado y redistribuirse a través de la sangre, el corazón se expone a altos niveles de estas moléculas, lo que afecta especialmente a las células del músculo cardíaco. Es crucial considerar estos riesgos al adoptar una dieta cetogénica, especialmente para aquellos con predisposición a enfermedades cardiovasculares. Si estás considerando seguir este régimen alimenticio, es recomendable consultar con un profesional de la salud para evaluar su adecuación a tus necesidades individuales.
Bibliografía
Xu, S., Tao, H., Cao, W., Cao, L., Lin, Y., Zhao, S. M., Xu, W., Cao, J., & Zhao, J. Y. (2021). Ketogenic diets inhibit mitochondrial biogenesis and induce cardiac fibrosis. Signal transduction and targeted therapy, 6(1), 54. https://doi.org/10.1038/s41392-020-00411-4


